Auditoría Analítica
Para saber si los datos son fiables y qué deberías mirar de verdad.
Web, campañas, SEO, redes y varios proveedores. Y aun así no tienes claro qué funciona. Primero se ordena el sistema; después se invierte más.

Un proveedor para la web. Otro para campañas. Alguien que toca el SEO. Una persona que publica en redes. Datos que no cuadran e informes que no explican nada.
Y al final, la decisión vuelve siempre a tu mesa. Acciones sobran. Lo que falta es alguien que las ordene.

Primero ordenamos. Después optimizamos.
Con el Método ADN revisamos tu situación completa: web, campañas, medición, SEO, conversión y estrategia.
Después te doy un plan para que sepas qué falla, qué se puede mejorar y qué tiene más impacto. Un sistema que entiendes sin ser técnico.
Para saber si los datos son fiables y qué deberías mirar de verdad.
Para detectar problemas de visibilidad, velocidad y rendimiento.
Para revisar si la inversión está bien estructurada y bien medida.
Para dejar de decidir a trozos y trabajar con prioridades.
Para reducir tareas repetitivas y ganar tiempo operativo.
Un único interlocutor que mira el conjunto y responde por él.
No prometo que desaparezcan todos los problemas de un día para otro. Pero tendrás algo más valioso: claridad.
| Problema actual | Qué revisamos | Qué ganarás |
|---|---|---|
| Datos que no cuadran entre plataformas | Analítica, píxeles y atribución | Saber qué canal trae negocio de verdad |
| Proveedores que no se coordinan | Quién hace qué y cuánto cuesta | Un sistema con responsables claros |
| Inversión publicitaria sin control | Estructura, pujas y conversiones | Dejar de pagar por lo que no rinde |
| Web que recibe visitas pero no vende | Velocidad, mensajes y formularios | Más contactos con el mismo tráfico |
| Decisiones que siempre vuelven a ti | Procesos y automatizaciones | Tiempo para dirigir, no para apagar fuegos |
No necesariamente. Primero revisamos qué funciona y qué no. A veces hay que cambiar piezas; otras basta con ordenar, medir y coordinar mejor.
No. La idea es la contraria: que dejes de estar encima de todo. Te pido la información necesaria y te devuelvo un diagnóstico claro.
Perfecto. Lo revisamos desde fuera para comprobar si tiene sentido, si está bien medido y si responde a objetivos de negocio.
Con indicadores acordados desde el principio y revisiones periódicas. Si algo no funciona, se corrige o se para.
Cuéntame cómo está tu empresa hoy. Reviso tu caso personalmente y te digo si tiene sentido avanzar.